Durante el invierno es muy frecuente notar la piel de los pies más seca, especialmente en los talones. Si no se trata a tiempo, esta sequedad puede evolucionar hacia grietas o fisuras, que además de antiestéticas, pueden resultar dolorosas. En la Consulta
Grietas en los talones en invierno: ¿por qué aparecen y cómo tratarlas?

