La vuelta al cole supone recuperar rutinas, horarios y actividades después de las vacaciones. También es un buen momento para revisar uno de los elementos que más influye en el día a día de los niños: el calzado.

Durante el curso escolar, los pies pasan muchas horas dentro de los zapatos. Caminar, correr, jugar en el recreo, practicar deporte o desplazarse de un aula a otra son actividades que requieren un calzado adecuado a cada etapa del crecimiento.

Por eso, antes de comenzar el nuevo curso, conviene comprobar si los zapatos que utilizaba el niño siguen siendo apropiados y si se encuentran en buenas condiciones.

Desde Consulta de Podología Julia Franco recomendamos aprovechar la vuelta al cole para prestar atención a la salud de los pies y detectar a tiempo posibles molestias o alteraciones.

¿Por qué es importante revisar el calzado antes de volver al colegio?

Los pies infantiles están en constante desarrollo. Además, durante los meses de crecimiento pueden producirse cambios en la longitud y anchura del pie que hacen que un calzado que era cómodo al finalizar el curso anterior ya no resulte adecuado.

Un zapato demasiado pequeño puede provocar presión sobre los dedos, rozaduras, ampollas o molestias al caminar. Por otro lado, un calzado excesivamente grande puede dificultar la estabilidad y hacer que el niño tenga que realizar compensaciones al caminar o correr.

La revisión del calzado permite comprobar aspectos sencillos pero importantes:

  • Que la talla sea adecuada.
  • Que los dedos tengan suficiente espacio para moverse.
  • Que el zapato no produzca presión ni rozaduras.
  • Que la suela conserve unas condiciones adecuadas.
  • Que el calzado no esté deformado por el uso.
  • Que sea apropiado para la actividad que se va a realizar.

¿Cómo saber si los zapatos se han quedado pequeños?

No siempre es fácil saber cuándo un niño necesita cambiar de talla. Algunos niños no manifiestan claramente que el calzado les molesta, especialmente si están acostumbrados a llevarlo.

Algunos signos que pueden indicar que ha llegado el momento de cambiar los zapatos son:

1. Marcas o enrojecimiento en los pies.
Después de quitarse los zapatos, observa si aparecen zonas de presión, rojeces persistentes o rozaduras.

2. Dedos demasiado juntos.
Los dedos deben disponer de espacio suficiente dentro del calzado. Si están comprimidos, el zapato puede ser demasiado estrecho o pequeño.

3. Cambios en la forma de caminar.
Si el niño empieza a caminar de manera diferente, evita determinadas actividades o se queja de molestias al correr, conviene prestar atención.

4. Desgaste excesivo o irregular.
Una suela muy desgastada, deformada o con un desgaste claramente desigual es una señal para revisar el estado del calzado.

5. Dificultad para ponerse o quitarse los zapatos.
Aunque los niños puedan aprender a ponerse solos el calzado, si necesitan hacer un esfuerzo excesivo para introducir el pie puede existir un problema de ajuste.

Características de un buen calzado escolar

A la hora de comprar zapatos para el colegio, no debemos fijarnos únicamente en la estética. El calzado debe adaptarse al pie y permitir que este realice sus funciones con comodidad.

Una talla adecuada

El zapato debe tener una longitud y anchura apropiadas. El pie no debería quedar comprimido, pero tampoco debe existir un exceso de espacio que dificulte la estabilidad.

Una puntera amplia

La zona delantera debe permitir que los dedos puedan colocarse y moverse con libertad. Una puntera demasiado estrecha puede ejercer presión sobre ellos.

Flexibilidad

El calzado infantil debería permitir el movimiento natural del pie. Una suela excesivamente rígida puede limitar la movilidad durante la marcha.

Sujeción adecuada

El zapato debe mantenerse correctamente sujeto al pie. Sistemas como cordones, velcro u otros mecanismos de cierre pueden facilitar un buen ajuste, siempre adaptándose a la edad y autonomía del niño.

Ligereza

Un calzado pesado puede resultar incómodo durante las actividades cotidianas. En general, es recomendable buscar modelos que no añadan un peso innecesario al pie.

Materiales transpirables

Durante la jornada escolar los pies pueden permanecer muchas horas dentro del calzado. Los materiales que favorecen la transpiración ayudan a mantener el pie más confortable.

¿Es recomendable comprar los zapatos escolares con una talla de más?

Es habitual que algunas familias compren zapatos más grandes pensando en que el niño podrá utilizarlos durante más tiempo. Sin embargo, el calzado no debería elegirse únicamente pensando en el crecimiento futuro.

Un zapato demasiado grande puede hacer que el pie se desplace dentro de él y puede dificultar una correcta sujeción durante la marcha y el juego.

Lo importante es encontrar un equilibrio: debe existir espacio suficiente para los dedos, pero el zapato debe ajustarse correctamente al pie.

No todos los zapatos sirven para todas las actividades

Un aspecto que también debemos tener en cuenta es que el calzado escolar y el deportivo no tienen necesariamente las mismas características.

Para las clases de educación física y la práctica deportiva, el calzado debe responder a las exigencias de la actividad concreta. Correr, saltar o practicar determinados deportes implica movimientos diferentes y puede requerir un calzado específico.

Por ello, es recomendable evitar que un único par de zapatos se utilice indistintamente para todas las actividades si no está diseñado para ello.

La mochila no es lo único que debemos revisar en la vuelta al cole

Cuando pensamos en la preparación del nuevo curso solemos prestar atención a la mochila, el material escolar, el uniforme o los libros. Sin embargo, la salud de los pies también forma parte de la vuelta al cole.

Una revisión sencilla del calzado puede ayudar a detectar problemas de talla, desgaste o ajuste antes de que aparezcan molestias.

Además, si el niño presenta dolor frecuente en los pies o tobillos, se tropieza habitualmente, muestra cambios en su forma de caminar, tiene molestias al realizar deporte o aparecen alteraciones en las uñas o la piel, puede ser conveniente realizar una valoración podológica.

¿Cuándo acudir al podólogo infantil?

No es necesario esperar a que exista un dolor intenso para consultar con un profesional. La podología puede ayudar a valorar el estado de los pies y la marcha y, cuando sea necesario, orientar a las familias sobre el calzado más adecuado.

En Consulta de Podología Julia Franco podemos realizar una valoración podológica y resolver las dudas relacionadas con el crecimiento del pie, la marcha y el calzado infantil.

La vuelta al cole es una buena oportunidad para incorporar un sencillo hábito: revisar periódicamente los zapatos de los niños y comprobar que siguen adaptándose correctamente a sus pies.

Checklist para revisar el calzado antes de la vuelta al cole

Antes de empezar el curso, comprueba:

☐ ¿La talla sigue siendo adecuada?
☐ ¿Los dedos tienen suficiente espacio?
☐ ¿El zapato no produce rojeces ni rozaduras?
☐ ¿La suela está en buen estado?
☐ ¿El calzado mantiene una buena sujeción?
☐ ¿Es suficientemente flexible y ligero?
☐ ¿Es adecuado para la actividad que realiza el niño?
☐ ¿El niño camina y corre con comodidad?

Si alguna de estas respuestas genera dudas, una valoración profesional puede ayudarte a tomar una decisión adecuada.

Consulta de Podología Julia Franco
Cuidar los pies desde la infancia es también cuidar la forma de caminar y acompañar su desarrollo.

Revisión del calzado infantil para la vuelta al cole: cómo elegir el zapato adecuado

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